Para el 2030, México incrementa al 30 % la superficie terrestre protegida y al 30 % la superficie marina, de manera efectiva a través de los sistemas de áreas naturales protegidas (ANP) federales, estatales y municipales.
3.1.1 En 2025, los gobiernos municipales, estatales y federal conocen el objetivo de la meta nacional 3.1 y se coordinan con los actores sociales que apoyan al cumplimiento de ésta.
3.1.2 En 2025, se cuenta con una Hoja de ruta para el cumplimiento de la meta 3, elaborada y consensuada por todos los actores vinculados a las áreas naturales protegidas en sus distintos niveles.
3.1.3 Para 2027, se ha compilado la información geoespacial actualizada de todos los sistemas de áreas protegidas (federales, estatales y municipales). Responsable: CONANP, para áreas protegidas federales; coadyuvante: CONABIO para áreas protegidas estatales y municipales.
3.1.4 En 2027, existe coordinación entre los sistemas de áreas naturales protegidas municipales, estatales y federales.
3.1.5 En 2028 se conoce la superficie o número de áreas potenciales en buen estado de conservación, que contribuirán al cumplimiento de la meta nacional.
3.1.6 En 2029, los gobiernos estatales cuentan con un sistema para evaluar la efectividad del manejo de sus áreas naturales protegidas.
3.1.7 En 2029, se realiza un conteo preliminar de la superficie de las áreas protegidas municipales, estatales y federales que apoyarán al cumplimiento de la meta nacional.
3.1.8 En 2030, el gobierno federal ha incrementado la superficie marina protegida.
3.1.9 En 2030, el gobierno federal ha incrementado la superficie terrestre protegida.
| Metas mundiales | Grado de conformidad |
GBF-T03. GBF-T03.Garantizar y hacer posible que, para 2030, al menos un 30 % de las zonas terrestres y de aguas continentales y de las zonas marinas y costeras, especialmente las zonas de particular importancia para la biodiversidad y las funciones y los servicios de los ecosistemas, se conserven y gestionen eficazmente mediante sistemas de áreas protegidas ecológicamente representativos, bien conectados y gobernados equitativamente y otras medidas de conservación eficaces basadas en áreas, reconociendo, cuando proceda, los territorios indígenas y tradicionales, y que estén integradas a los paisajes terrestres, marinos y oceánicos más amplios, garantizando al mismo tiempo que toda utilización sostenible, cuando proceda en dichas zonas, sea plenamente coherente con la obtención de resultados de conservación, reconociendo y respetando los derechos de los pueblos indígenas y las comunidades locales, incluidos aquellos relativos a sus territorios tradicionales. | Medio |
México ha considerado metas nacionales en línea con el Marco Mundial de Biodiversidad Kunming-Montreal, adoptando un enfoque integral que toma en cuenta principios fundamentales, como los establecidos en la Declaración de Río sobre Medio Ambiente y Desarrollo. Este enfoque incorpora las perspectivas de diversas dependencias del gobierno federal y actores clave, como mujeres, juventudes, y comunidades y pueblos indígenas, procurando una participación inclusiva y efectiva en la conservación de la biodiversidad.
Entre las consideraciones fundamentales se encuentra el acceso a recursos financieros, visto como esencial para la sostenibilidad de las acciones de conservación. También se ha tomado en cuenta la importancia de la biodiversidad para la salud humana, promoviendo un esfuerzo colectivo que involucra a diversos sectores de la sociedad. Las metas se han diseñado para alinearse con los compromisos internacionales, asegurando que las políticas nacionales consideren las obligaciones globales.
Se ha puesto especial atención en respetar y valorar los derechos y contribuciones de los pueblos indígenas y comunidades locales, incluyendo sus conocimientos tradicionales. La cooperación y las sinergias entre distintos programas y políticas se consideran fundamentales para maximizar el impacto de las acciones de conservación. Se ha adoptado un enfoque que respeta la diversidad de sistemas de valores e incorpora una perspectiva de género para promover la equidad. Además, las metas reflejan un enfoque basado en derechos humanos y equidad intergeneracional, procurando que las acciones actuales no comprometan a las futuras generaciones. Asimismo, se promueve la innovación y el uso de la ciencia, fomentando un enfoque integral de gobierno y sociedad en la implementación de estas metas. Este enfoque holístico busca no solo conservar la biodiversidad, sino también contribuir a un desarrollo sostenible y equitativo en México.
Las ANP son esenciales para la conservación de la biodiversidad y el mantenimiento de los servicios ecosistémicos que sostienen la vida en nuestro planeta. Las ANP desempeñan un papel crucial en la preservación de los hábitats naturales y la protección de especies amenazadas, sirviendo como refugios para la vida silvestre. Además, las ANP apoyan la subsistencia de comunidades locales, incluidas las poblaciones y comunidades indígenas y afromexicanas, al proporcionar recursos naturales y oportunidades para el ecoturismo, fomentando el desarrollo económico sustentable.
En el contexto de México, que alberga una de las mayores diversidades biológicas del mundo, la expansión y consolidación de su sistema de ANP es fundamental para preservar su patrimonio natural único y asegurar la resiliencia de sus ecosistemas frente a las crecientes presiones ambientales y humanas.
Hasta marzo de 2024, se cuenta con ANP federales, estatales y municipales que cubren una superficie de 28,073,495 hectáreas terrestres (equivalente al 14.5 % del territorio terrestre) y 70,794,424 hectáreas marinas (equivalente al 22.47 % de la zona económica especial, ZEE).
Para el cumplimiento de la meta 3, se propone desarrollar una Hoja de Ruta alineada al Marco Mundial de Biodiversidad Kunming-Montreal (MMB-KM), estableciendo pasos estratégicos que permitirán la consolidación y expansión de las ANP, a la par del reconocimiento e impulso de Otras Medidas Eficaces de Conservación Basadas en Áreas (OMEC) que consideren los derechos y participación de los pueblos y comunidades indígenas y afromexicanas, comunidades locales y afromexicanas, reconociendo su conocimiento y uso tradicional asociado a los recursos naturales que forman parte de la biodiversidad, la gobernanza inclusiva y equitativa, la representatividad y conectividad ecológica, así como el impulso de acciones conjuntas y coordinadas entre sectores de la sociedad. Su implementación exitosa requerirá del compromiso de todos los sectores: gobierno en sus diferentes niveles, sociedad civil, sector privado, academia, núcleos agrarios, pueblos indígenas y comunidades locales y afromexicanas. Es crucial garantizar la plena participación local, el financiamiento adecuado, la articulación y comunicación interinstitucional. De esta manera la Hoja de Ruta representará un modelo de confluencia para la conservación de la biodiversidad.
A nivel federal y estatal, los gobiernos buscan que de manera proactiva se identifiquen superficies con ecosistemas en buen estado de conservación y los decreten como ANP, buscando favorecer la conectividad ecológica, dotando del personal, equipamiento y financiamiento necesario para su manejo efectivo. Además, se buscará identificar áreas que requieren de restauración ecológica y que puedan ser incorporadas a la red de áreas protegidas.
Aún no se cuenta con estos compromisos
Adicionalmente, se cuenta con los siguientes factores habilitadores para el cumplimiento de la meta:
Condiciones habilitadoras
Medios de implementación
La presente meta ha sido revisada y actualizada en estrecha colaboración con las dependencias competentes de la Administración Pública Federal 2024–2030, incorporando los compromisos prioritarios en materia de biodiversidad.
Al tratarse de un instrumento de planeación de carácter dinámico, su contenido podrá ajustarse conforme evolucione el contexto nacional, a fin de asegurar su pertinencia, coherencia y alineación con la realidad vigente del país.