Panamá aborda de manera integral y progresiva los principales elementos del Objetivo Mundial A través de un conjunto amplio de metas nacionales que actúan sobre ecosistemas, especies, diversidad genética y presiones directas sobre la biodiversidad.
En particular:
Conservación, restauración y gestión sostenible de ecosistemas
Las Metas Nacionales 2, 3, 15, 16, 22, 23 y 26 contribuyen directamente a la conservación y restauración de ecosistemas terrestres, marino–costeros, humedales, suelos orgánicos y cuencas hidrográficas, así como al fortalecimiento del Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SINAP) y la conectividad ecológica.
Reducción del riesgo de extinción de especies y gestión de la vida silvestre
Las Metas Nacionales 4, 5, 6 y 8 abordan la conservación de especies nativas prioritarias, la reducción del tráfico ilegal de vida silvestre, el control de especies exóticas invasoras y la gestión sostenible de especies silvestres, contribuyendo a disminuir el riesgo de extinción y a fortalecer la resiliencia ecológica.
Reducción de presiones directas sobre la biodiversidad
Las Metas Nacionales 7, 11, 12 y 14 se enfocan en la reducción de la contaminación (nutrientes, plásticos, plaguicidas y sustancias químicas peligrosas), la gestión de residuos y la eliminación o reforma de incentivos y subsidios perjudiciales para la biodiversidad, reduciendo presiones clave sobre los ecosistemas y las especies.
Diversidad genética y acceso justo y equitativo a los beneficios
Las Metas Nacionales 4 y 9 incorporan acciones para conservar la diversidad genética de especies nativas, silvestres y domésticas, así como para fortalecer los marcos de acceso y participación justa y equitativa en los beneficios derivados de los recursos genéticos y los conocimientos tradicionales asociados.
Condiciones habilitantes para la implementación del Objetivo A
Las Metas Nacionales 1, 19, 28 y 30 refuerzan las condiciones habilitantes mediante la mitigación del cambio climático, la reducción de riesgos, la movilización de financiamiento y el establecimiento de un marco normativo y de gobernanza integrado para la implementación del Pacto de Panamá con la Naturaleza.
Si bien las metas nacionales cubren de forma amplia los componentes centrales del Objetivo Mundial A, algunos aspectos se abordan de manera indirecta o progresiva, tales como:
La cuantificación específica de la reducción del riesgo de extinción a nivel nacional para todos los grupos taxonómicos, que se focaliza inicialmente en especies prioritarias.
La cobertura explícita de todos los componentes de la diversidad genética, que se aborda principalmente a través de especies nativas prioritarias y sistemas productivos seleccionados.
La evaluación nacional agregada del estado de todos los ecosistemas, que se fortalece progresivamente mediante sistemas de monitoreo y reportes sectoriales.
Estos aspectos se prevé sean reforzados a través de la implementación gradual de los sistemas de monitoreo, los planes territoriales y los mecanismos de seguimiento establecidos en el marco del Pacto de Panamá con la Naturaleza.